FANFICS K-POP Y TU
Bienvenidos al Foro Fanfics kpop y tu~
Disfruta de tu estadia con los mejores Fics, juegos...etc

♡ Para comentar debes estar registrado.
♡ Antes de publicar lee las reglas.
♡ Respetar las reglas.
♡ Si eres ANTI mejor no entres.
♡ Sin mas solo diviertete y bienvenidos ^^

ADMINS. ∞


aqui puedes escribir el fanfic que tu quieras, tu sueño de estar con tu oppa puede hacerse realidad ^^
 
ÍndicePortalCalendarioFAQBuscarMiembrosRegistrarseConectarse
Conectarse
Nombre de Usuario:
Contraseña:
Entrar automáticamente en cada visita: 
:: Recuperar mi contraseña
Hora en Corea♥~
Últimos temas
» CHASING THE DOG~♥
Lun Jul 06, 2015 4:35 pm por PauLoveSuju

» MAKING A DREAM<3
Jue Mar 12, 2015 3:19 pm por Aniitta_DBSK

» All happened in Christmas ~
Mar Feb 03, 2015 4:51 pm por pautupiem

» ---PÓSTER---
Jue Jul 31, 2014 7:48 pm por Aniitta_DBSK

» Far away ~~
Mar Jul 29, 2014 5:53 am por Bella-Joong5

» Nuevo MV de teen top
Sáb Abr 26, 2014 12:56 pm por dragoncitaleeminhoza

» ¡Hola, soy nueva! ^^
Mar Abr 15, 2014 12:12 am por mariamajo99

» El amor de mi vida [One shot]
Miér Ene 29, 2014 6:07 pm por PauLoveSuju

» WELCOME TO EXOPLANET
Vie Ene 24, 2014 2:10 pm por Kim_MiHee

» Fanfics Srita. 730 [Tu y el osea dbsk]
Dom Ene 05, 2014 7:40 pm por Jung Anssu

Diciembre 2016
LunMarMiérJueVieSábDom
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031 
CalendarioCalendario
Miembros que empiezan más temas
Admin Momo-chan
 
naiieUnnie
 
Addictforyou
 
rakelitha*
 
saraha91
 
LucySakura
 
Jung Anssu
 
Ojitos de Mounstro
 
miho_00
 
Shu
 
Los posteadores más activos de la semana
¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

La mayor cantidad de usuarios en línea fue 26 el Dom Nov 25, 2012 11:13 am.
Canales
Temas más activos
Fanfics Srita. 730 [Tu y el osea dbsk]
fic de infinite aun sin nombre ~
"La manzana"
My dream is coming true :3
MAKING A DREAM<3
fanfic shinee : NO ME QUIERO ENAMORAR!!!
Lazos! (DBSK Y TU!! ^^)
Vainilla love
Far away ~~
La Rocola(:

Comparte | 
 

 Jaejoong- La Vida de un Asesino

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Adarii



Mensajes : 12
Fecha de inscripción : 14/09/2012
Edad : 24
Localización : Argentina

MensajeTema: Jaejoong- La Vida de un Asesino   Jue Oct 04, 2012 11:35 pm


Reseña: La vida de un Asesino, es una novela por entregas. En términos de fic, sería una serie de one shot que juntos forman una sola historia. Esta narrada en primera persona por el personaje principal, Jaejoong, pero puede haber capítulos que estén en tercera persona omnisciente. El genero es realismo, esta basado en un universo paralelo donde DBSK y otros idols, no son idols sino asesinos que trabajan para agencias en disputa en un mundo de mafias y corrupción. La trama es dramática y tiene escenas de acción, relata una historia de venganza y tragedia. Aunque lo puse en yaoi, no es hard yaoi, es mas un shonnen ai, de todas formas el personaje principal no es yaoi (tengan eso en mente). Aparecen muchos idols como personajes secundarios, desde ya aclaro que no se intenta emular situaciones de la vida real, ni tampoco se hacen paralelismo.
[size=18][size=12]El primer one shot, presenta la situación y da arranque al conflicto. En los capítulos subsiguientes se volverá al pasado donde ocurrió la situación que genero el conflicto actual.

Prefacio

Tercer día del noveno mes del año: luna creciente. Sobre los espectros de la luna en mi ventana dibujo un nombre con la yema de mi dedo, en la ligeramente empañado vidrio.
No es esta una noche en la desearía trabajar. Cuando el año apunta a acabarse, los recuerdos apuntan a mi nostalgia. No es una noche en la que desearía trabajar, pero tampoco deseo hundirme en los recuerdos de mis trabajos pasados.
Somnoliento y algo acongojado extiendo mi mano para tomar el celular que desde hacía un buen rato no paraba de sonar sobre la almohada

.Capitulo I: La vida después de la nada

Cuando el verano busca acabarse y los vientos del otoño cercano revolotean silenciosamente a mí alrededor, imprimiendo con un frío tacto su ausencia tangible. La somnolencia de mi alma se amedrenta. Aquella fría brisa toca mi corazón sutilmente y arremolina los sentimientos que deje dormidos en él.
Antes de despertar huyo como un cobarde a refugiarme en mi banalidad diurna. Cualquier cosa servirá para distraerme por hoy. Si… solo eso, una distracción, es lo que busco desesperadamente.
Desde hace un tiempo intento remplazar el alcohol con infusiones. Aunque a menudo no me da resultado. Siento una incomprensible satisfacción de intentarlo.
La tienda de hierbas estaba frente del parque por el que paseaba. El mismo que veía desde mi ventana. Me desvié y entre en ella. Era un lugar pequeño con un mostrador a lo largo y estantes en las paredes repletas de distintas hierbas. Al entrar no vi a nadie, camine hacia el fondo junto a un mostrador donde habían empaquetado distintas infusiones para té. El sonido del vidrio quebrarse me despabiló violentamente. Me di vuelta y vi a un joven parado junto a la puerta, que se apresuraba a arreglar el desastre que había dejado en el suelo. No le había visto antes cuando entre, lo cual me dejó perturbado. Si alguien estaba allí debería haberlo visto.
Me le quedé mirando mientras limpiaba los vidrios en el suelo.
_ Lo siento, en seguida lo atiendo- dijo con un mal coreano. Supuse que era chino.
Cuando se puso de pie pude apreciar su altura, más de un metro ochenta, seguramente. Tenía piel clara, pelo negro, se veía bastante atlético, pero su postura era algo encorvada, con la cabeza gacha.
Cuando se puso detrás del mostrador me miró por primera vez. En ese momento pude ver sus ojos rasgados que emitía una intensa y profunda mirada. Aunque solo fue por un segundo, aquella mirada me desarmó, pero pronto quedé liberado cuando su mirada volvió a caer. Era bastante joven, no superaba los veinte años.
_ ¿Qué… que necesita señor? ¿En que puedo ayudarlo?- balbuceo con voz insegura. Se veía algo tímido; su mirada volvía a mí a cada instante pero huía de inmediato.
_ Siempre compro aquí un té…- dije- ¿Dónde está la ajuma que siempre me atiende?
_ Ah… es mi abuela, esta algo mal de salud por eso la estoy ayudando…
_ ¿En serio? nunca mencionó un nieto, ni siquiera hijos…
_ Vivía en China, vine aquí a estudiar. Ella vivía aquí sola- mientras dijo eso me miro a los ojos. Parecía querer convencerme. Sentí algo extraño en todo esto.
_ Ya veo…- señale con mi dedo el té que deseaba mientras le observaba sus movimientos.
Deje el dinero sobre la mesa y me dispuse a irme.
_ Conserva el cambio.
_ Gracias.
Sentí su mirada sobre mi espalda mientras me alejaba. Era demasiado afilada como para no sentirla clavada en mí.
Aprendí de la mala manera que en las situaciones más mundanas ocurren las peores cosas. Como aquel inolvidable paseo que acabo con mi fe para siempre. Desde entonces no creo en la inocencia de nada ni de nadie. La inocencia de este mundo había desaparecido y se había llevado con ella todo lo que importa.
El té se enfriaba en la mesa mientras daba vuelta los pensamientos en mi cabeza. Descalzo sobre un sillón miraba la mañana otoñal por la rendija de mi capucha.
_ ¿Los lobos solitarios no contestan el celular?- pregunto Hyun Joong desde el lobi esbozando una sonrisa.
_ ¿Cómo entraste?
_ A eso me dedico ¿lo olvidas, Jae Joong?
Me molestaba su impertinencia a estas horas de la mañana. Debió notarlo porque en su expresión había lamento.
_ Pediste trabajo, te recomendé trabajo y ahora no quieres hacerlo ¿te vuelves más difícil con los años? Jae Joong-shii…
_ ¿De cuando usas honoríficos conmigo?
_ Sólo tenía ganas de jugar un poco contigo… si que esta mal tu humor hoy ¿paso algo?
_ Nada importante.
Se sentó en el sillón frente mío y me miro fijamente con expresión profunda.
_ Dime… ¿no quieres ir porque lo que ocurrió hace un año?
Mi severa expresión no pudo evitar flaquear.
_ Jae Joong… tu debes- le interrumpí.
_ Yo… todavía no puedo…
_ No puedes estar así para siempre…
_ Todavía tengo que encontrarlo.
_ No hay ninguna pista sobre ese hombre. Realmente creo que deberías dejarlo sino quieres meterte en más problemas.
_ Ellos no lo dejaran…
_ Ellos desistirán tarde o temprano. De todas formas, no te incumbe.
Me quede en silencio mirando mis manos que se estrechaban. No estaba en condiciones de decir nada más.
_ Eso no es todo lo que vine a decirte…
Levante mi mirada para verle intrigado.
_ No es seguro que permanezcas aquí.
_ No le tengo miedo- comencé a decir pero en ese instante me silenció con un violento y cálido beso suyo.
Casi lo había olvidado, aquella brusca e impredecible forma de ser arremetía contra mí nuevamente. Casi se sentía consolador, hacía tiempo que no sentía nada así. Cruce mis brazos en su espalda y apoye mi cabeza sobre su hombro.
_ Hyun Joong…
_ Has caso a lo que te digo- me dedicó una última mirada y se fue.
El té simplemente se enfrió sobre la mesa, allí permaneció volviéndose amargo con las horas. Yo en la tina vacía de agua del baño veía, también, pasar mis horas. Con una copa de wiski escoces que se vaciaba antes de que los dos cubos de hielo se derritieran por completo.
Así, con las horas y la oscura y fría noche, la botella se fue vaciando. Hasta dejarme tumbado en la tina sin derecho a moverme o decir nada.
La mañana no llego sin una resaca, a la cual acostumbraba y ya realmente nada me limitaba. Mientras cepillaba mis dientes vi el celular con varias llamadas perdidas. Todas tenían código extranjero, pero el número no había sido reconocido como un contacto de mi agenda.
Lo deje por un momento mientras iba a prepararme un té a la cocina. Pero cuando abrí la alacena la bolsa ya no estaba ahí. La busque un rato por toda la cocina y no la encontré en ningún lugar. Terminé dándome por vencido y me tome mi abrigo para ir a la tienda nuevamente. El lugar no estaba lejos realmente; pasando el parque en frente del edificio donde vivía.
Cruce el parque y me detuve a esperar el tránsito para poder cruzar a la vereda en frente. Entonces lo sentí, aquel mismo sentimiento que la última vez, y lo supe. Era su mirada, desde dentro de la tienda siendo disparada hacia mí.
Me quedé inmóvil por un instante hasta sobreponerme a aquella sensación agridulce que provocaba en mí. Inspiré profundo y cruce la calle.
Efectivamente, él estaba ahí; distraído mientras acomodaba los frascos en los estantes, pero yo sabía que solo fingía, él sabía que yo estaba ahí. Lo notaba en el ligero movimiento de su mentón queriendo torcer a mirar mientras yo esperaba en silencio e inmóvil. El juego de quien perdura más.
Finalmente fue él quien se apresuró a colocar los frascos y se paró para finalmente poder darse vuelta; no tenía paciencia.
_ Disculpe, no lo sentí entrar- dijo con una sonrisa modesta.
_ No hay problema.
_ ¿Qué necesita?
_ Lo mismo de ayer.
_ Claro- fue y trajo el té que el día anterior le había comprado.
Deposité el dinero sobre el mostrador y me fui.
_ Gracias- murmuro mientras me veía irse.
¿Cómo podía recordar con tanta precisión lo que un cliente que jamás había visto le había comprado con anterioridad? O tenía una prodigiosa memoria o algo le había hecho grabarse el recuerdo en la mente. Algo que le hiciera parecer importante recordarlo. Si tenía interés en mis compras ¿Por qué no le extraño que comprara devuelta él te después de tan solo un día? ¿Por qué armarse ese show conmigo? Ciertamente había algo extraño en su conducta. Él era demasiado inquietante, y aunque lo último que quería hacer era pensar en alguien como él… ya no podía quitarlo de mi mente.
Fastidiado por una mañana extraña volví a servirme mi te que nuevamente se enfrío sobre el piano cuando estúpidamente quise tocarlo. La mañana se fue mientras hundía mi cabeza entres mis brazos apoyados sobre el piano después de invocar apenas unas notas y mil recuerdos que llegaron para robarme el aliento.
Así nuevamente transcurrían las horas con mis suspiros. Incapaz de sobreponerme, la vida se alejaba lentamente de mí. A lo lejos el sonido del vibrador de mi celular, muy a lo lejos los pájaros cantaban, más lejos aún el sonido del viento pasar entre las copas de los árboles.
Sin notarlo, un nuevo día había llegado, otro día desperdiciado. Mi celular se había quedado sin batería y muerto esperaba sobre el sillón. Fui por una taza de té, otra vez no estaba ahí. La busque esta vez molesto. Di vuelta todo lo que encontré, hasta el tacho de la basura y no había nada ahí. Fui por mi abrigo y me dispuse ir a buscar al chico de la tienda ¿Es que de repente vendía te con la cualidad de desaparecer? ¿O solo me estaba jugando una broma?
Cuando quise atravesar la puerta del otro lado alguien me esperaba. Se paro frente a mí y se quito los lentes.
_ Aprende a contestar tus llamadas- dijo con voz severa.
_ Hangkyung…- murmure.
Torció una sonrisa y me empujo para entrar, detrás de él cerro la puerta.
_ ¿Qué sucede?- pregunte algo confuso y emocionado de verle después de tanto tiempo. Me extraño que hablara con tanta severidad, él no era así.
_ Jae Joong ¿Por qué no contestabas? Me preocupe y tuve que venir hasta aquí. Sabes que no puedo permanecer mucho tiempo en este país.
_ Ah… eras tú, mi teléfono no reconocía el número- entonces me di cuenta que las llamadas de China eran de él.
_ De todas formas, deberías haber contestado alguna llamada.
_ Lo se, lo siento.
_ Me entere de algo en Hong Kong y quería avisarte… Como no contestaba las llamadas intenté hablar con Hyun Joong pero su número da fuera de servicio.
_ Él estuvo aquí antes de ayer, me dijo que no era seguro que permaneciera en Seúl.
_ Eso es cierto. Yo lo llamé ayer y me daba fuera de servicio. De camino aquí pase por su casa y no había nadie. La portera dijo que no había vuelto desde el martes, o sea, antes de ayer.
_ ¿Qué dices? Él no iba a viajar hasta el lunes- la expresión de preocupación de Hangkyung me asustaba.
_ La ropa, la documentación… todo esta en su departamento. Por lo que dices, creo que el jamás regreso a su departamento después de verte.
_ ¿Qué crees que pudo pasarle?- el sonido de los latidos de mi propio corazón pronto comenzaban a aturdirme.
_ Te diré lo que venía a decirte- se sentó en el sofá y junto sus manos- he estado los últimos seis meses en Hong Kong, conozco gente ahí y ellos me hicieron llegar un rumor.
_ ¿Qué rumor?- me senté frente a él.
_ Un nuevo muchacho en el negocio, dicen que es mortal, no hay presa que escape de él. Es muy hábil en batalla cuerpo a cuerpo y armas blancas. Es un asesino infalible y eficaz. Toparse con él significa la muerte.
_ ¿Porque me dices esto?- le interrumpí mirándole fijo.
_ Esta aquí, vino contratado por Lee Soohyun.
_ Él tiene su propia gente.
_ Tal vez es un trabajo que su gente no quiera hacer… tu sabes cual es.
Me levante súbitamente y fue hacia la ventana. Él solo oír su nombre hacía que mi humor empeorara. Sin embargo, no era momento para dejarme llevar por las pasiones, debía reflexionar que pretendía aquel hombre.
Mire hacia el parque, a lo lejos, detrás de los árboles se veía la fachada de la tienda.
_ ¿Lo has visto?
_ ¿Qué?
_ Si has visto a ese asesino.
_ No, pero me dijeron que era muy joven.
Entonces lo entendí todo.
_ ¡Maldición!- exclame.
_ ¿Qué pasa?
_ Debemos encontrar a Hyun Joong lo antes posible.
_ Te ayudare… pero sabes que debo irme lo antes posibles.
_ No te preocupes- lo mire a los ojos, si hay algo que siempre adore de su mirada fue la nobleza que había en ellos, alto tan raro de ver en gente como nosotros- gracias por todo Hangkyung.
Torció una sonrisa.
_ No es nada.
Me cambie de ropa y fuimos en mi auto. Tenía planeado recorrer algunos lugares donde pudiera estar o hablar con gente que pudiera saber de él.
Aunque mi mente estaba ocupada en muchas cosas a la vez no podía evitar ver de rendija la mirada de Hangkyung que iba y venía de mí hacia la ventana.
_ ¿Hay algo más que quieras decirme?
_ ¿Tú lo has visto…?
Lo mire, en sus ojos había nostalgia, sabía que me preguntaba por Heechul.
_ Hace tiempo que no me contacto con ellos… después de todo lo que pasó, no los he vuelto a ver.
Asintió y continuó mirando hacia la ventana.
Siempre creí que Hangkyung era demasiado bueno para esto, demasiado bueno para todos nosotros. Pero ahora no era momento para lamentarse por cosas que no pudieron ser.
En este momento, solo podía pensar en él. Rezar secretamente para que nada le sucediera. Pero yo sabía que no estaba en buenos términos con Dios y él tampoco. Por lo que no podía contar con su ayuda, así que el temor se acrecentaba.
Entonces el celular sonó en el bolsillo de mi tapado, miré el remitente; era un viejo amigo, de esos con los que siempre puedes contar.
_ Hola, Yoochun.
_ Jae Joong ¿tu estas bien?
_ Sí… ¿Qué sucedió?
_Ojala tú puedas darme alguna explicación…
_ No he estado en nada desde que volví. Pero ahora hay un problema con Hyun Joong, no aparece. Lo estoy buscando ahora mismo.
_ Jae Joong…- su voz fue un susurro que corroyó mi alma.
_ Yoochun, por favor, dime.
_ Hyun Joong apareció esta mañana debajo de un puente… unos niños lo encontraron y llamaron a la policía.
De repente todo se nublo, la gravedad pareció desaparecer y mis miembros flaquerón.
_ ¡Jae Joong!- exclamó Hangkyung que sostuvo el volante- ¡Detén el auto!
Hice el auto a un costado de la acera y me quedé ahí inmóvil. Hangkyung tomó el celular y comenzar a hablar. No se lo que le decía, mi mente se desmoronaba lentamente.
_ ¿Dónde esta ese puente…?- pregunté.
_ Carretera oeste…
Acelera el auto y conduje hacia a aquel lugar. No lo iba a creer al menos que lo viera. Hyun Joong no podía haber muerto. La extraña sensación de pensar que acelerando podría borrar la realidad que se dibujaba ante mis ojos. El sentimiento de urgencia por llegar a una verdad que me deshiciera de este dolor. Llegar y descubrir que era un error, que él estaba bien, que nada cambiaría y podríamos continuar juntos como siempre
Las luces de los patrulleros y la gente amontonada me indicaron el lugar. Detuve el auto y salí de prisa para buscar la razón que me dijera que todo era un error. Detrás del cerco de policías que impedían a los curiosos acercarse un grupo de gente depositaba sobre nailon piezas de un cuerpo mutilado. Agrupándola por partes y depositándolas en cajas que eran llevadas hacia una ambulancia, hasta que la pieza más importante apareció: la cabeza.
Sentí los brazos de Hangkyung sostenerme en aquel instante. No podía ver nada, me faltaban las fuerzas para sostenerme. Todos los sentimientos que me abrumaban parecían atenuarse hasta dejarme sin respiración. Como cayendo en la nada misma hasta desaparecer. La oscura luz del silencio de mi cabeza enmudeciendo los lamentos, ahogándose lentamente en la nada.
Súbitamente todo se encendió en las llamas de la desesperación. El ardor del dolor quemo mi garganta e impulso mi corazón a la implosión. Un mar de lamentos cubrió mis costas. La avanzada de la marea me fue cubriendo hasta perder de vista el horizonte. El impulso creciente de mi alma fracturada forzaba mi mente con violentas sacudidas hasta enloquecer.
Las rayas amarillas del asfalto parecían una sola y difusa línea que yo recorría mientras era llevado por el impulso. Cuando pude saber algo de mí, ya estaba ahí, deteniendo el auto frente a su tienda… ¿Qué tienda? Esa tienda jamás había sido suya ni de su familia. Sino hubiese estado tan distraído lo habría visto antes. Aquel maldito estado risueño que había sepultado mis sentidos me había cegado y dejado sordo. Era mi culpa, incluso si todo estuvo claro desde el principio no lo había visto. Ahora era tarde para todo, y yo solo podía dirigirme en un desesperado intento en busca de una redención que nunca llegaría. Ahora era tarde para todo, y el ardor de la culpa quemaba junto al dolor. Mi alma se purgaría bañándose en su sangre maldita.
Por siempre maldito por caer en esta tierra de olvido. Por enfrentar un alma purgante que vaga en este mundo inocuo. Maldición eterna a los ojos que atravesaron la barrera de luz para juntarse a mi mirada marchita una mañana y nos arrastraron al piso de esta tragedia.
Un disparo en la cerradura y la puerta estuvo abierta, entre violentamente derribando todo a mi alrededor. Sobre la cama de la anciana las bolsas del te que yo tomaba y desaparecían de mi casa junto a un viejo y maltrecho peluche de panda. Sus botones negros que eran sus ojos se direccionaban hacia mí, y casi podía ver mi figura en su insignificante reflejo. Igual a aquella mirada que tanto odiaba. Alcé mi arma y apunte a su cabeza para borrarla de este planeta.
_ ¡Bu shi! (no)- exclamó, detrás de mi.
Me di vuelta de inmediato y lo vi parado en el umbral de la puerta, a centímetros mío. Mirándome fijo, con una pequeña arruga en la frente.
_ Debiste haberte escapado maldito bastardo- le dije.
_ Bao qian (lo siento)…- susurró mientras su mirada se suavizaba.
Yo sabía que significaban aquellas palabras que solo hicieron arder más mi ira. Con la culata de mi arma lo golpeé en la cara haciéndolo caer contra el marco de la puerta.
_ Sólo quería un pretexto para verte otra vez… por eso tomaba tu té…- murmuro desde el suelo.
_ Sabes que no estoy por eso aquí…- le dije mientras apuntaba mi arma en su cabeza.
Sus ojos se posaron en mí.
_ ¿No quieres verme más?- me pregunto mirándome con tristeza.
_ ¿A dónde quieres llegar con esto? Asesino.
_ ¿Asesino?
_ ¿No eres acaso un asesino? Vendedor de té- pregunté irónicamente.
_ Pensé que sabrías quien era si me mirabas a los ojos. Yo se quien eres, tus ojos me lo dicen, transparente como espejos.
_ Tú eres un asesino, al igual que yo. Eso es todo lo que veo.
_ Yo solo un solitario y romántico panda.
Aquellas palabras colmaron mi paciencia, cambie de mano mi arma y con mi puño lo volví a golpear. Esta vez cayó hacia delante.
_ Soy el panda Tao…- murmuro desde el piso con su labio inferior partido. La línea de sangre corrió por su mentón.
_ Si no quieres hablar, te haré confesar- súbitamente alzo su mano y tomó la mía por la muñeca, con una fuerza y técnica que no esperaba me hizo caer. En un instante estaba encima de mí trabando mi cuerpo con sus piernas para que no me moviera.
_ Confesaré… robé tu té para que tuvieras que venir a verme. Cuando por las noches dormías como si estuvieses descompensado me quedaba en silencio a tu lado oyendo tu respiración… tu respiración es mala, eso es porque tu energías están desequilibradas. Estas triste ¿verdad? Lo supe desde la primera vez que te vi… siempre, solo como yo… me gustas cuando callas, quiero quedarme en tu silencio… calla, no digas nada…
De repente me sentí inseguro.
_ ¿Eso es realmente todo?
Su rostro estaba cerca de mí mientras hablaba, pero estaba vez se acercó más hasta casi rozar mis labios.
_ Me gustan esos labios cerrados…
_ Tú… ¿solo esto? No puede ser que me haya equivocado…
_ Te equivocaste… pero te perdonaré… estoy acostumbrado a esto… además, no se sintió del todo mal… que me tocarás, aunque sea así…
Mi mente entro en la confusión. Hacia un momento estaba seguro ¿Por qué dudaba ahora? Aquellos ojos no reflejaban ninguna maldad, ningún sentimiento incorrecto, ni siquiera enojo o rencor por lo que le había hecho. Mi corazón comenzó a palpitar fuera de ritmo, mientras mi mirada consternada buscaba la mentira en su rostro y no lograba encontrarla.
_ Perdón… - de repente sentí mucha culpa por haberle hecho eso. De repente me veía a mí mismo, pidiéndole disculpa ¿Qué efecto tenía ese niño en mí?
Tras lo ocurrido había enloquecido y había arremetido contra el primero que se me ocurrió. Incluso con lo ocurrido, ese niño causaba algo en mí que me hacía sentir culpable de haberle lastimado.
Él soltó mis brazos y se me quedó mirando inmóvil con tristeza en su mirada. Ya pudiéndome mover, sentí la necesidad de detener su dolor.
Mi mano se movió errante hasta alcanzar su rostro, el cerro sus ojos al sentir mi tacto y dejo su rostro inmóvil en mis manos. Acerque su rostro al mío y bese la comisura de su labio donde había procurado mi golpe. Sus labios temblaron al sentir los míos, entonces sentí la calidez de su cuerpo sobre el mío cuando se tocaban.
Él sonrió y sus ojos se llenaron de lágrimas mientras me miraban. Hundió su cabeza en mi pecho, mientras continuaba sentado sobre mí.
_ Ahora yo seré tu compañero… porque no necesitas a nadie más… a él no lo necesitas más…
Mi mente se despabiló y mi mirada se clavo en él.
_ No soportaba la forma en que te hablaba, la forma en la que te miraba… ¿Por qué tuvo que besarte? Solo yo puedo entender tu alma… a él no lo necesitas…
En mi pecho mi corazón se aceleraba violentamente. Él debió sentirlo porque levanto su cabeza para mirarme. Yo le sostuve la mirada, mientras contenía la emoción que me embargaba.
_ Su cuerpo roto no podrá darte el calor que necesitas, ya no te sirve… yo hice que no sirviera más, así el no podrá volver a robar un beso tuyo de mí… así solo podrás encontrar consuelo en mí…
Esas palabras marcaron mi quiebre.
_ ¡Tú!- grité entre lágrimas mientras lo empujaba furioso. Tomé mi arma y comencé a disparar, él salió corriendo hacia otras habitaciones- ¡Te voy a matar! ¡Te juro que te voy a matar! ¡¿Qué le hiciste a Hyun Joong?! ¡Maldito! ¡Maldito! ¡Te voy a matar!- mi llanto se acrecentaba mientras avanzaba habitación por habitación disparándole a todo lo que se le pareciera.
Llegué a la puerta del almacén, él último lugar donde podía estar, las gotas de sangre indicaban que estaba herido. Cuando derribe la puerta y entre sentí un disparo en mi hombro izquierdo, pero no me descompensé y apunte al joven rubio parado junto a Tao. Era muy alto y también parecía ser chino; con un brazo sostenía a Tao y con el otro me apuntaba.
_ Si nos dejas ir te dejo vivir, por ahora…- dijo con voz clara y precisa.
_ ¿Quién eres?
_ Soy Kris de la nueva división de la agencia SM Assasin.
El chico se abrazó a su pecho hundiendo su cabeza en el.
En ese momento un fuerte ruido se escucho en la parte delantera de la casa cuando me volví a ellos, se habían ido por la puerta trasera. No pude perseguirlos porque perdía mucha sangre. En ese momento Hangkyung vino a ayudarme.

Adarii♥
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://adarii.tumblr.com/
Admin Momo-chan
Admin
Admin


Mensajes : 717
Fecha de inscripción : 25/12/2011
Edad : 25
Localización : Seùl, Korea

MensajeTema: Re: Jaejoong- La Vida de un Asesino   Sáb Oct 06, 2012 5:32 pm

ok me facino esta guenisisisisisima tienes ke seguir!!, me gusto continua y rapido porfavor lo lei con mi hermana y le gusto kede pìcadicima! jejejeje

aaahh si si puedes editarlo ^.^ donde dice editar aladito tiene un globito de conversacion y un lapicito


LO AMO!!!

FAITHOOO!!!
Lo amo mas aki! ♥♥
**Mi acta de matrimonio jejeje**
Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.youtube.com/user/momoko181?feature=mhee
Adarii



Mensajes : 12
Fecha de inscripción : 14/09/2012
Edad : 24
Localización : Argentina

MensajeTema: Re: Jaejoong- La Vida de un Asesino   Sáb Oct 06, 2012 6:52 pm

gracias! Smile prometo q para el lunes a mas tardar va a estar el capitulo q sigue, gracias x leerlo y x el comentario. Aclaro una cosita este fic aparece en mi blog, es mio, solo aclaro x si lo encuentran jeje
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://adarii.tumblr.com/
Adarii



Mensajes : 12
Fecha de inscripción : 14/09/2012
Edad : 24
Localización : Argentina

MensajeTema: La Vida de un Asesino Cap II: El resurgir de un asesino   Vie Oct 12, 2012 11:04 am

La vida de un Asesino
"La misma desesperacion"

_Bueno, este es el capítulo dos, salen a la luz nuevas cosas y van a ver que marca un perfil distinto de la historia. No es que me invente una historia nueva, es que la historia es así y en la medida que avance se van a ir cerrando las cosas y quedando mas claras.


Prefacio

Inspiré profundo tratando de mantener mis fuerzas. Aún sentía algo de vigor, pero comenzaba a sentir mi brazo izquierdo entumecerse. La sangre que fluía por la herida de bala de mi brazo se sentía cálida, pero pronto se helaba a medida que se esparcía. De repente sentía mucho frío.
No lamentaba mucho en ese momento, al menos no el estar ahí. Sí lamentaba muchas otras cosas más, pero eso era aparte. Pensé que sería mejor si iba yo solo, así lo hice incluso si anticipaba que esto podía ocurrir, pero esto era algo de lo que no iba a arrepentirme. Después de todo no había fallado, no todavía, mis fuerzas se agotaban pero sólo me quedaba uno. No iba a salir de aquí vivo, pero al menos sé que ellos estaban bien, mis buenos amigos.
Miré mi arma, la sostuve con fuerza y disparé hacia el pasillo donde sabía q él estaba, pero ninguna bala salió disparada… Me sentí ahogar, no podía estar pasando… sostuve el aliento y mordí mis labios cerrando con fuerzas mis ojos elevando mi rostro al cielo… Solo si Dios… no, no sucedería…
El estallido sonó detrás de mí, la bala paso por el marco de la puerta al lado de donde me escondía desprendiendo un pedazo de ella. Mi corazón se detuvo por un segundo, en ese momento pensé en ellos… no lo había logrado… lo peor fue, en ese momento, el remordimiento de haber fallado.
A penas lo sentí cuando sostuvo mi brazo entumecido, la sacudida que me dio me hizo despabilar. De repente su voz remplazaba los disparos.
_ ¡Jaejoong!
Lo mire y sentí mi visión nublarse por la emoción. Mi cuerpo se sintió seguro y pudo rendirse y caer en sus brazos.
_ Hyun Joong…
_ Jaejoong ¿estas bien?
_ Hyun Joong…- susurre esforzándome por mantenerme consiente mientras sonreía.
_ Ya me hice cargo… no te preocupes…- me sonrió mientras me acomodaba en sus brazos.
Me sentó entre sus piernas, sobre el suelo, apoyando mi cabeza en su pecho, mientras me hacia un torniquete en el brazo.
_ ¿Cómo es que te animas a hacer estas cosas?- me dijo- ¿Estas loco? Era suicidio…
_ ¿Por qué has venido?- respondí levantando mi rostro con dificultad para mirarlo de cerca, a los ojos- ¿estas loco? Era suicidio…
Me sonrió y me abrazo con fuerza.
_ Hyung… no hagas estas cosas- su voz temblaba.
_ Tenía que protegerlos… si hubieses sido tu… no lo hubiese dudado tampoco…
_ Lo se… ya tampoco lo dude…- me beso la frente, luego apoyo la suya en la mía y nos quedamos mirando a los ojos
No pude evitar dejar caer algunas lágrimas y él tampoco. Me sentí aliviado de tener a mi querido amigo conmigo…

El viento helado de una mañana de tormenta golpeó mi rostro de emociones secas. Mi cuerpo inmóvil de hacía un tiempo se entumeció mientras mi mirada no quería apartarse del nombre inscripto en la placa de mármol.
_ Lo siento Hyun Joong… realmente lo siento…- susurré en la fría brisa- pero te juro que él lo pagará.

Capítulo II: El resurgir de un Asesino

Había estado visitando su tumba todos los días, como queriendo disculparme por no haberlo protegido. Mi vida estaba llena de cosas que lamentaba, cosas de la cual me arrepentía. Y en ese espiral descendiente de frustración sólo me volvía más incapaz de resolver mi vida. Aunque para esta altura “vida” era solo un tecnicismo para mí. La vida que tenía y la que pude tener se convertía en el lamento de todos los días. Al que añadía por aquel mismo dolor, por aquella misma incapacidad que me provocaba, un nuevo lamento: la muerte de Hyun Joong.
En esa incapacidad que tanto lamentaba le pedía disculpas todos los días cuando visitaba su tumba. Mientras recordaba los momentos que pasamos juntos, y sobre todo aquel último beso que me regalo. Cuando, como siempre, acudía a mi ayuda.
Ahora menos que nunca pensaba irme de Seúl, lo lamentaba por Hyun Joong, pero no abandonaría esta ciudad. No hasta que lograse tomar venganza por mi vida, y por la vida de aquellos que ellos me arrebataron. El lamento puede ser un arma cuando se deja que el dolor se transforme en una ardiente determinación. Ya no vacilaría más, antes de caer saldaría todas las cuentas pendientes de esta vida.
Yoochun volvía todo el tiempo a mi departamento a patear el sillón donde yo estaba con mirada severa. Se me quedaba viendo un rato mientras yo me despabilaba pero nunca decía nada. Seguro lo pensaba todo, pero nada decía. Yo sabía que él entendía y por eso no se atrevía a decirme nada. Pero el cariño que me tenía lo hacía ir a partear mi sillón para que yo me levantase. Solo eso, un gran amigo.
Por eso me impresionó lo que dijera la última vez. Su talante estaba serio, pero no se me quedo viendo, se sentó y comenzó a hablarme.
_ Estas jugando con fuego- me dijo- lo peor es que parece no importarte. Lo de Hyun Joong no fue tu culpa, pero pudo evitarse.
Me senté en el sillón con el torso desnudo y me rasque la cabeza con la mirada gacha.
_ ¿Sabes por qué estas todavía vivo?
Lo mire.
_ Adivina... No volverás a tener tanta suerte la próxima vez. Tienes el mejor asesino de la última generación detrás de ti. Cuídate.
_ ¿Ya hay una nueva generación?
_ Esta en formación todavía. No se han revelado todos su miembros hasta ahora, pero corre el rumor que el nombre en código es Exo. Se rumorea que el nombre tiene que ver con que son miembros externos de la agencia y sobre todo de la hermandad.
_ Los miembros externos están prohibidos. Nadie puede estar fuera de La Hermandad.
_ Son rumores, pero desde que Soohyun es el Señor no me extrañaría.
_ La asamblea de los mayores intervendría si fuese así.
_ Como esta en formación no hay nada dicho aún. Pero te diré que hay grandes expectativas sobre ellos. Son doce miembros y hay varios chinos.
_ El chico ese debe ser uno.
_ Te digo esto- se inclino hacia delante con los brazos apoyados en las piernas- porque si realmente son externos no tienen que respectar las tradiciones.
Lo mire fijamente viendo a donde quería llegar.
_ Hasta ahora La Hermandad no nos ha vetado, tal vez nunca lo haga, después de todo éramos miembros de la Asamblea de Mayores. Soohyun sabe esto, por eso se esta valiendo de miembros externos para atraparte. Él no te a dejar ir.
Luego que se fue me quedé recordando mis días de entrenamiento antes de jurar al Señor y a La Hermandad. Aquellos días donde estábamos llenos de expectativas incluso si la vida era difícil. Nunca pensé que es juramento me pesaría tanto en mi vida. Entonces en mi mente sonaron dos de las tradiciones las órdenes del Señor son absolutas… La Hermandad no se traiciona ni se deja, de La Hermandad solo te irás muerto…
Yoochun me había señalado un nuevo trabajo; si me ganaba la confianza del empleador podría obtener más información y medios para llevar a cabo mi venganza.
El tipo era un vulgar y corriente mafioso, de aquellos que se creen más de lo que son o lo que pueden hacer. Tenía algunos negocios en la zona oeste, gente conocida y algunos pandilleros a su servicio, nada especial. Como no tenía entre su gente nadie que valiese la pena debía contratar a alguien más profesional. Su primera opción fue contactar a Yoochun, pero él tiene sus propios asuntos pendientes así que me recomendó. Salvando la arrogancia cualquiera de los tres cumplía ampliamente las expectativas de ese cliente. Quien volaba alto buscando contratar nuestro servicio. Nosotros veníamos de la élite de la élite, y aunque ahora nos contáramos como independientes nuestras habilidades no había decrecido.
Así es como llegué frente a Choi Yoohank, un mafioso cincuentón que me había citado en un elegante lugar de su dominio para poder estar a la altura de la situación.
Se sentó frente a mí de manera imperante, detrás de él había varios guardaespaldas, que aunque vistieran traje podías notar que sólo eran pandilleros. Esa arrogancia y esa actitud avasalladora me hicieron recordar a Soo man, desde ya una mala impresión para comenzar.
_ Este trabajo debe ser simple para ti… - dijo, unos de sus hombre puso una foto sobre la mesa de café- se llama Park Mu won, somos socios, y para que esa sociedad siga existiendo necesito que le des una lección.
Tome la foto y lo vi, su semblante me recordaba algo, como si ya lo hubiese visto aunque ahora no lo podía recordar. Detrás había otra foto, la de una chica.
_ Kim Min ah, su amante, ella es tu objetivo. Quiero que él sepa que conmigo no se juega, por eso le daré una lección ejemplar. Mata a la chica y a él déjalo vivo, todavía me sirve. Te daré la mitad ahora y la mitad después- su hombre puso en la mesa el dinero veinticinco mil dólares.
El trabajo era sencillo en sí mismo, la chica no tenía ninguna custodia porque no estaba al tanto de los asuntos de su enamorado. Y el enamorado, Park Mu won, no tenía idea de que ella podría convertirse en un blanco. Todo se resolvería en una noche y con una sola bala.
A la noche siguiente estaba listo para llevar a cabo mi trabajo, la chica estaba en su casa, un departamento casi céntrico. Tras aturdir al portero y dejarlo inconsciente subí hasta su piso. Saqué la 9 min que tenía silenciador y disparé hacia la cerradura. Abrí la puerta con una patada y entre abruptamente, ella estaba sentada en el sillón de la sala. Cuando me vio entrar salto del sillón llevándose por delante una mesa con una lámpara y otros adornos. La cual cayó sobre la alfombra encendida, iluminando un pequeño frasco oval de rosas conservada en resina que había caído también.
La lámpara iluminó perfectamente la rosa que yo reconocía, una rosa color azul. Entonces todo vino a mi mente de golpe y me dejo aturdido. Aquella rosa azul solo crecía en condiciones muy específicas y su adquisición era muy costosa. Pero principalmente, no cualquiera tenía un ejemplar, aquella rosa venía del mismo ejemplar del cual salieron las rosas que marcaron la cuenta regresiva de la vida de Miladi.
Fui hacia ella, la tomé del brazo y la arroje sobre le sillón.
_ Dime ¿de donde sacaste esa rosa?- le dije apuntándole a la cabeza.
_ Es solo una imitación, por favor no me haga daño- dijo entre sollozos.
Tome el frasco y lo arroje contra la pared.
_ Toma la flor y enjuágala en agua.
_ Por favor, no me haga daño, por favor- decía mientras llevaba la rosa a la cocina y la ponía debajo del grifo de agua. Cuando estuvo limpia me la entrego.
La tomé en mis manos y observé como se iba oxidando lentamente con el oxigeno volviéndose roja.
_ ¿Sabías que esta rosa después de ser cortada debe permanecer sin oxigeno para no marchitarse y cuando se marchita se vuelve roja?
_ No…
_ Esta flor es auténtica, dime ahora quien te la dio.
_ Fue un regalo… un regalo de aniversario…
Entonces lo recordé, de donde conocía ese rostro. El día de su cumpleaños, en Paris, al otro lado de la plaza lo vi entre la multitud, cuando el mozo trajo el frasco con dos rosas enviado por un anónimo.
_ ¿Dónde esta tu celular?
_ Por favor, no me lastime- continuaba llorando.
_ ¡¿Dónde esta tu celular?!- repetí ya exaltado.
_ ¡En mí bolso!
Lo tomé y escribí un mensaje como si fuera ella para que la encontrara en el puente a las afuera de la ciudad porque se le había roto el auto.
Después de haber encontrado aquella rosa, después de recordar su rostro, aquella ocasión, lo que sucedió… definitivamente, los planes habían cambiado.
Mientras el auto se alejaba de la ciudad mi mente permanecía en aquel instante. Su rostro iluminado por la luz de aquella mañana revivió todo el dolor de su partida. Me preguntaba porque no había advertido aquel momento. En aquel entonces, incluso si su presencia me había inquietado su belleza me había distraído y pronto lo olvide para recordarla solo a ella. Su mirada eterna, su dulce sonrisa, aquella luz que nace de su risa, todo había opacado aquel instante, y ahora ese instante opacaba su recuerdo.
Detuve el auto en el puente, era de madrugada y por ahí no pasaba nadie. Me quedé adentro del auto y ella se paro afuera esperándole. Durante todo el viaje el celular no había parado de sonar, él había querido llamarla pero no le contesté para obligarlo a ir.
El auto se vio a lo lejos por fin, yo aguardé adentro camuflajeado por las sombras, en mi mano la rosa se volvía bordo y se marchitaba.
Cuando él bajo ella corrió a sus brazos, entonces yo me baje y les apunte.
_ No te muevas o te mataré aquí mismo- le dije.
_ ¿Qué pasa? ¿Quién eres?- inquirió.
_ ¡Lo siento! Mu won, lo siento, no pude evitarlo- le decía ella.
_ ¿Quién te manda? Choi ¿verdad? ¡Ese maldito viejo! Me mando a matar.
_ Te equivocas… la mando a matar a ella. Pero eso ya no importa… - le mostré la rosa que luego coloqué en mi solapa.
_ ¿Qué es eso? ¿De que hablas?
_ Es la rosa que me regalaste- le dijo.
Quedó atónito.
_ ¿Tu eres Kim Jaejoong…?
_ Entonces sabes de que hablo… debes recordarme hace dos años en Paris.
_ Sí…
_ Entonces sabes lo que haré…
_ Espera por favor, no le hagas daño a ella, no tiene nada que ver… - había empalidecido.
_ ¿Qué esta sucediendo Mu won?- preguntó ella.
_ Yo no le hice nada a ella…
_ Piensa en lo que vas a decir… tu vida y su vida están en juego…
_ Yo no la mate, solo entregué la rosa, fue un trabajo- replicaba nervioso.
_ Tu trabajabas para quien la mato, sí me dices quien fue te perdonaré la vida.
_ Te diré todo lo que sé. Nunca vi a quien me pagó, solo recibí el trabajo y el dinero por un anónimo. Luego supe que había hecho el mismo mecanismo cada año para entregar las rosas. Yo no sé quien la mato, tampoco sabía en ese momento que la iba a matar ¡Créeme, yo no le hice daño!
_ ¿Con quien crees que hablas?
Inspiro hondo.
_ No me mientas… todos ustedes fueron llamados para eliminar la custodia de ella aquella mañana, para lograr que ese maldito pudiera alcanzarla.
_ Yo nunca lo vi ¡Te lo juro! Pero si nos dejas ir puedo averiguarlo. Te ayudaré a encontrarlo.
_ ¿Me ofreces ayuda después de ayudarlo a matarla?
_ Era un trabajo, en aquel entonces hice muchas cosas malas, lo sé y lo siento. Pero he cambiado, he dejado esa vida por eso Choi esta enojado conmigo. Nos vamos a casar, ya no soy el mismo de antes. Realmente siento lo que he hecho. Tú debes entenderlo, tú eres un asesino. Dime ¿no sentías lo mismo en aquel momento?
Sentía un ardor frío al oír sus palabras. Súbitamente su imagen vino a mi mente, su mirada, su rostro, su vos, su perfume… pero todo estaba tan lejano, tan irremediablemente lejano. El tiempo jamás volvería y ella tampoco. La mujer que ame, la razón de todo esto, por la cual todo empezó y todo algún día acabaría.
_ ¿Crees que ella siga queriendo casarse contigo?- le pregunte serenando mi angustia.
Él la miro y vio lo que yo estaba viendo, decepción y dolor.
_ ¿Eres un asesino…?- preguntó con la voz quebrada.
_ Eso quedó en el pasado… siento no habértelo dicho…
_ ¿Quién eres…? Tu no eres el Mu won que yo conocía…- le decía mientras negaba con la cabeza y sus ojos se poblaban de lágrimas.
_ Min ah, realmente lo siento… - mientras le veía no pude evitar recordarme a mí mismo, en la misma situación, un tiempo atrás.
Había tristeza en su mirada cuando lo supo, yo hubiera hecho cualquier cosa para hacerla feliz, pero borrar mi pasado y lo que era, fue algo que nunca pude hacer. Una de las cosas que nunca pude hacer.
_ Las disculpas llegan muy tarde…- dije.
Él volteó y me miro a tiempo para ver como disparaba mi arma. La bala perforó su pecho y ella se desvaneció en sus brazos.
_ ¡Min ah!
_ Ahora podrás experimentar lo que yo he sentido… así podrás sentirlo realmente…
_ ¡¡Maldito!!- exclamó entre lágrimas.
Le disparé en una rodilla para que no pudiera moverse.
_ Sólo sintiendo todo el dolor que yo siento puedes arrepentirte realmente… vivirás como yo he vivido y ese será tu castigo, cargar con su muerte para toda la vida…
_ ¡Tu, maldito! ¡Me las pagaras! ¡Min ah!
_ Incluso si mis planes habían cambiado, terminé haciendo el trabajo tal y como me lo habían pedido… parece que todavía sigo siendo un tipo obediente… No importa, puedes venir a vengarte después. Te estaré esperando, pero la próxima vez no te dejaré ir.


Última edición por Adarii el Dom Nov 18, 2012 10:56 pm, editado 1 vez
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://adarii.tumblr.com/
Jung Anssu
Admin
Admin


Mensajes : 290
Fecha de inscripción : 18/01/2012
Edad : 26
Localización : mexico

MensajeTema: Re: Jaejoong- La Vida de un Asesino   Mar Oct 30, 2012 11:29 pm



U-know!!
El ke todo lo sabe



Ay si como no!!!

No lo puedo evitar SARANGHE!!


Mi acta de matrimonio
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Admin Momo-chan
Admin
Admin


Mensajes : 717
Fecha de inscripción : 25/12/2011
Edad : 25
Localización : Seùl, Korea

MensajeTema: Re: Jaejoong- La Vida de un Asesino   Miér Nov 14, 2012 8:00 pm

la mato la mato, la mato!!! pense ke la iva a dejar viva, ay jaejoong mientras no te me salgas muriendo al final jejejejeje, aaaayy no habia tnido el tiempo de leerlo y kede en shock jejeje y emocionada muuuy picada kiero mas! y es encerio muy bueno el cap me gusto mucho! ya kiero saber ke va a pasar mas adelante jejeje!


LO AMO!!!

FAITHOOO!!!
Lo amo mas aki! ♥♥
**Mi acta de matrimonio jejeje**
Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.youtube.com/user/momoko181?feature=mhee
Adarii



Mensajes : 12
Fecha de inscripción : 14/09/2012
Edad : 24
Localización : Argentina

MensajeTema: La Vida de un Asesino Cap III: La flor que florece a medianoche   Dom Nov 18, 2012 10:53 pm

observaran que la trama se complejiza, pero en lo sucesivo se ira esclareciendo Smile prometo tardar menos para el cap 4
con fin de darles mas tips que ayuden a esclarecer la cuestion de como se hace un asesino y que reglas tiene que seguir, le agregue una pequeña parte al cap 2, asi que vuelvan a leer la primera parte del cap 2 el dialogo con Yoochun. Sepan disculpar las molestias ♥

Prefacio
Volví a mi departamento con la imagen y el perfume de aquella maldita flor. Sobre la solapa del traje, incluso en mis manos, su perfume dulce aun permanecía. Era la primera vez que sentía su perfume, pero no era la primera vez que sentía ese perfume en cuestión. Siempre que estuve cerca de aquella rara flor, la había visto enfrascada por lo que jamás había sentido aquel perfume. Si hubiera sabido que aquel aroma sería así, jamás habría roto el maldito frasco.
Había algo de agridulce en sentir aquel aroma, porque se parecía tanto a su olor, al perfume que se liberaba cuando la brisa agitaba su cabello, que no podía evitar querer sentirlo devuelta. Pero al mismo tiempo, odiaba tener que sentirlo, tener que embriagarme en ese aroma cuando sabía que ella no estaba aquí. Lo odiaba y lo amaba a la vez, me reconfortaba y me destrozaba… ah, una noche agridulce…

Capítulo: La flor que florece en medianoche

_ Cualquier cosa que estés planeando debes dejarlo ahora- dijo Eunjung intersectándome en la puerta.
_ Estoy aquí de guardaespaldas- le contesté. Tener a la policía involucrada era lo peor que podía pasar en ese momento.
_ Todos sabemos que tu tienes bastante poco de eso- agregó Sungje llegando desde atrás. En es momento pensé si ellos jamás se iban a dar por vencidos.
_ No puedes probar nada.
_ Eso esta por verse…- se acercó a la puerta y la abrió para mí.
Pase por entremedio de ellos y entre a la habitación. Había mucha gente ahí, pero eso no pudo distraerme de lo que quería ver. Solitaria y pensativa en un mar de murmuros y corridas estaba ella, mirando algo sin mirar nada, en absoluto silencio. Oyendo sin oír las cosas que Qri le contaba.
_ Julieth.
Ella torció y me miro tranquilamente esbozando una dulce sonrisa.
_ Jaejoong- susurro su voz exquisitamente.
Su voz, su sonrisa, su mirada calma, el perfume que emanaba su piel, todo podía causar en mi la más profunda impresión de regocijo.
Di un paso hacia adelante para acercarme pero mi mirada se nublo.
_ Julieth…
_ ¿Jaejoong?- su voz sonaba tan lejana, como perdiéndose y yo no podía verla. La luz blanca había cegado mi vista.
_ ¡Julieth!- grité, entonces desperté en el sofá de mi sala. Ya era de día pero aquel sol no era capaz de dar calidez a la imagen en la que estaba inmerso.
Solo, revoloteando en mi miseria, lamentándome por despertar. Arrepintiéndome de existir en este ahora. Si tan solo el tiempo pudiera volver atrás. Al momento en el que estábamos juntos, volvería y detendría el tiempo ahí, para siempre.
Me levante y fui a la cocina a prepararme un té, cuando abrí la alacena recordé que no tenía té. Con cuanta simpleza vuelven a uno los recuerdos triste sin que uno los busque. Como si esperarán al acecho cuando atacar.
Apoyé mis manos en la mesada y me quedé mirando la nada con la mirada gacha. No había té… tampoco Hyun Joong estaba más…- en lugar, tenía una taza vacía, un mal recuerdo, una culpa y una venganza. Que lamentable se había vuelto mi vida de repente. Realmente no quedaba nada bueno en esta vida para mí ya.
Pensé en ir a visitar su tumba, al menos podía purgar la culpa hoy. Lo demás quedaría para después.
No se porque no tenía deseos de manejar, tal vez me sentiría cansado. La cuestión es que pedí un taxi y así emprendí mi viaje al cementerio. Era una hora de viaje, así que tuve mucho tiempo para perderme en mis pensamientos otra vez.
La mañana estaba muy hermosa, realmente, el sol podía calentar la piel que la brisa refrescaba, dejando tan solo el aroma de los pinos cuando el viento agitaba sus copas ¿Había aroma a pinos? Tan solo lo imaginaba. Confundía mis recuerdos con esta fría realidad. No había sol en este cielo, no había perfume a pinos, solo el frío del pavimento y olor a gas quemado. Era solo yo, imaginando el pasado. Pero aquella calidez que emanaba mis recuerdos me adormecía contra la ventanilla del taxi. Dejándome soñar una vez más con esos lugares a los que no puedes volver más.
_ Dime ¿Qué te gusta más?
_ ¿Qué me gusta más? ¿Por qué me lo preguntas?
_ Mi hermano una vez me lo pregunto ¿Qué me gusta más? Los zapatos, los vestidos o los chocolates.
_ ¿Qué le contestaste?
_ Que me gusta que él me los regale… no importa lo que sea, mientras venga de él.
La mire mientras miraba hacia lo lejos con la frente fruncida en una graciosa mueca por el sol que reflejaba sus ojos. El viento revoloteaba sus cabellos y su vestido de seda blanca mientras estaba sentada en la fuente de piedra.
_ ¿Qué me gusta más?- repetí.
Me miro con una sonrisa.
_ Me gusta cualquier cosa que venga de Julieth.
Ella se hecho a reír.
_ No vale emularme.
_ He sido honesto- dije con una sonrisa.
_ Quiero regalarte algo, pero tengo poca imaginación para los regalos.
_ Si es así, quiero que adivines lo que quiero- le dije.
Sonrió intrigada.
_ Me daría vergüenza pedir algo- me reí.
Ella me miro y se largo a reír conmigo.
Caminamos por el campo sin decir nada, ella iba unos pasos adelante jugando con una flor que había cortado de las hierbas. Tenía un vestido holgado, ajustado a la cintura con un lazo, de mangas cortas color blanco, sencillo pero ella no necesitaba más para lucir hermosa. Su pelo lo llevaba suelto, con dos finas trenzas hacia atrás de la nuca. Verla paseando por el campo era como ver un hada. La gente de alrededor tenía razón en contar historias sobre la princesa de poética belleza.
De repente se detuvo y me miro con una sonrisa triunfante. Su graciosa expresión me hizo sonreír.
_ ¿Qué sucede?
_ Ya sé.
_ ¿Qué sabes?
_ Como preguntarte.
_ ¿Todavía piensas en como preguntarme en lugar de adivinar que quiero?
_ Se una forma de preguntar sin parecer desinteresada.
_ ¿Cómo?
_ Mi hermano me escribió dos semanas anticipadas a mi último cumpleaños una carta, que decía: con motivo de tu último cumpleaños, me gustaría saber que te hace ilusión ¿no suena encantador?
_ ¿Me escribirás una carta?- reí.
_ No, te preguntaré ahora…- tiró la flor y se acercó a mí- Jaejoong… ¿Qué te hace ilusión?
Su cálida y radiante mirada me atrapó dejándome embeber por su dulce voz.
_ Me ilusiona Julieth… - susurré.
Ella me quedó mirando.
Entonces me di cuenta que había sido más honesto de lo que había querido ser. Torcí una sonrisa y mi mirada no pudo evitar entristecerse.
Ella notó mi cambio de humor y me miro consternada. Yo lleve mi mano hacia mi boca tratando de disimular.
Entonces soltó una carcajada y me miro de reojo.
_ Te estas burlando de mí- dijo riendo, recogió la flor y siguió caminando.
En ese momento me sentí muy frustrado, en mi garganta se hizo un nudo mientras la veía alejándose. Pero no había nada que hacer, aquello que me hace ilusión es solo eso una ilusión, nada más.
_ Señor, ya llegamos…
Abrí mis ojos de golpe y me encontré de nuevo en el auto… había sido solo un sueño, devuelta.
Camine por el cementerio hasta llegar la cuadra donde estaba Hyun Joong. Lo que encontré ahí me dejo helado.
Él volteó cuando me sintió llegar pensando ver a un desconocido; cuando me vio estaba tan sorprendido como yo. Ninguno de los dos retrocedería, así que era algo que tenía que suceder.
Vestía de traje, bastante formal, algo que no era muy habitual en Yunho.
_ No pensé que estarías aquí- dije con tono severo.
_ Lo mismo digo.
_ ¿Qué harás respecto a esto?- dije con severidad.
_ He venido a dar mis respectos, solo eso- comenzó a alejarse.
_ Dile al niño nuevo que pronto nos volveremos a ver.
Torció y me miro.
_ ¿De quien hablas?
_ Del asesino que mandaron a matarme y que mato a Hyun Joong.
_ Yo no se nada de eso.
_ Tú nunca sabes.
_ Te has vuelto imposible- rehuyó la mirada de mí con frustración.
_ Eso coméntaselo a tu jefe, dile que esto no terminara tan rápido como quiere. Yo siempre termino mis trabajos.
Arrugó el ceño clavándome una mirada severa y se abalanzó sobre mí tomándome de la ropa con fuerza.
_ ¡Tu!- exclamó como queriendo empezar algo pero sin lograrlo acabar- Tú…
_ ¿Yo?- le miré con la misma inclemencia.
_ ¡Tú no sabes nada!- me soltó y se alejó rápidamente.
Le mire mientras se alejaba. En mi corazón un extraño dolor ardía agridulcemente. La desolación que dejaba su partida, ahora, siempre viéndole partir ¿Era yo el único que siempre permanecería? En un mundo en fuga, solo y abandonado. Como quise en aquel momento haber podido decir algo distinto, pero nada vino a mi mente, tal vez porque nada quedaba para decir.
Pero sobre mi soledad y abandono no quedaba nada para decir o hacer. Esa era mi realidad y en ella había muerto mi anhelo. Ahora me alzaría de mi insuficiencia para combatir a los fantasmas que no me dejaban dormir. Para irme lejos de esta vida primero debía arreglar las cuentas pendientes.
Sobre el paraje desolado de la tierra de los muertos, frente a la tumba de aquel al que ame y aquel a quien enterré; detengo mi fuga y vuelvo. Yo, el hombre olvidado por Dios, devolveré a esta vida maldita hasta la última abofeteada que me dio.
Seguiré hasta el final y no me detendré, el tiempo de saldar las cuentas pendientes esta cerca.
Mientras el taxi me llevaba de regreso, ya cuando la noche había caído, mi mente se esforzaba por evitar recordar aquellos recuerdos que nos habían unido. Pero siempre había sido un fracaso ordenándole a mis recuerdos callar, especialmente ahora que eran ordenados desde mi corazón.
Mi fatal verdad; mordí mis labios, no lo quería saber ¿corazón puedes regalarme un momento de silencio? A estas horas no entendía porque debía estar lamentándome por él. Ese él no era él que yo amaba y al que le había confiado tanto. Pero lucía igual a él, hasta se oía igual a él ¿Por qué? Maldito clon, no puedes simplemente desaparecer. Vete lejos de aquí y abandona mi mente, no me puedes hacer cambiar.
_ ¿Por qué?- preguntó entrando detrás de mí.
_ Porque no me puedes hacer cambiar- contesté.
_ Esto no es necesario.
_ Lo es.
_ Jaejoong ¿Cuánto más?
_ Cuanto sea necesario.
_ Ya no es tu problema.
_ Es mi problema.
_ ¿Sabes hasta donde estas yendo?
_ Lo sé.
_ No, no sabes nada.
Me pregunté porque de repente recordaba aquella discusión. Tal vez, porque desde entonces nuestras posiciones no han cambiado.
Fue hace tres años ya, pareciera que hubiese sido hace mucho más, pareciera que mil años me separan de aquel día que cambio mi vida; el día cuando me fue asignado el trabajo de encontrar y asesinar a la persona que amenazaba la vida de la Archiduquesa de Austria, Julieth Von Habsburgo. Pero parece mucho más lejano aún, mucho más distante todavía el día en que la vi desaparecer en el frío de una tumba… Si, yo Kim Jaejoong, un asesino de elite miembro de La Asamblea de los Mayores parte del grupo más temible de la agencia SM, nombre en código DBSK había fracasado en protegerla… Pero mi misión había sido darle muerte al asesino y seguiría en pie hasta que fuese llevado a cabo. Porque las ordenes son absolutas y se cumplen hasta el final… Por eso perdí a mis compañeros, mis amigos, mis hermanos, pero cumplir misiones es lo único que se hacer, para lo que fui entrenado y jamás lo dejaré… No, hasta que se halla acabado.
Si algo lamentaba era haberme tenido que alejar de Yunho y Changmin, pero la vida nos traicionó a todos, no nos queda nada que hacer respecto al pasado que no cambiará jamás.
Necesitaba dormir, dormir mucho, pero temía soñar. No quería soñar con nada, tan sólo quería caer inconsciente y despejar mi mente de todo. Pensé en que un buen té me ayudaría. Antes de subir a mi piso compre en la tienda un té negro. No era nada especial, pero desde que el chico del oso panda había arruinado mi tienda no podía aspirar a algo mejor hasta encontrar una nueva tienda.
Cuando llegué a la puerta sentí murmúros detrás, saque mi arma de mi saco y entre rápidamente en forma de asalto.
En el sillón vi a Junsu forcejeándole el celular a Yoochun en medio de risas. Mi postura de asombro y desconformidad quedo petrificada en la entrada a la sala mientras apuntaba mi arma.
_ ¿Por qué no me lo quieres mostrar?- decía Junsu entre risas juguetonas.
Yoochun apartaba su celular con una sonrisa misteriosa y graciosa.
_ Te llame después de eso ¿recuerdas? Llamé a Jaejoong y luego a ti.
_ ¿Por qué me meten en eso y porque están en mi casa?- dije mientras guardaba la pistola.
Junsu volteó a verme e instantáneamente soltó una carcajada.
_ Te vinimos a ver hyung, pensamos que necesitarías apoyo.
_ Tu sabes que estamos cuando lo necesites, lo que ha pasado a sido muy triste para todos- continuo Yoochun.
_ Pero podrían haber avisado, les podría haber disparado.
_ No estabas cuando llegamos, no te íbamos a esperar afuera con el frío. Aquí estamos más calentitos- dijo abrazando el brazo de Yoochun y acobijándose a su lado.
Me senté frente de ellos y les mire con media sonrisa mientras ellos continuaban jugueteando con el celular. En un momento Yoochun se detuvo y a mirarme, al momento Junsu también lo hizo.
_ ¿Has comido bien?- me preguntó.
_ Nosotros no hemos comido- dijo echándose a reír, Junsu.
Sonreí conteniendo una risa.
_ Ambos tenemos mucha hambre, Jaejoong hyuni- el hyuni no venía por usar un honorifico conmigo, era más bien un juego, cuando querían que yo hiciera algo por ellos.
Los dos sabían cuanto me había gustado siempre cocinar para comer juntos. Era esa su manera de darme consuelo, y de alguna manera lo lograban porque yo me sentía más ligero cuando ellos estaban cerca. Me sentía agradecido de haber podido conservar su amistad. Sentía que podía ser un poco como era antes, antes de convertirme en esto.
Pensé que dirían algo durante la cena, pero solo hablaron de cosas sin importancia sin tocar ningún tema que pudiera hacer densa la atmósfera. Yo tampoco dije nada, ni siquiera que había visto a Yunho.
Yoochun lavo los platos por mí, mientras Junsu encendió la televisión casi ornamental de mi sala para ver un partido, yo me senté con el a tomar cerveza después de un baño, pero realmente no miraba el juego.
_ ¿Dónde dormiremos hyuni?- pregunto Yoochun desde la cocina.
Lo mire mientras me empinaba la botella.
Junsu se volteó a verme, esperando.
_ ¿No tienen sus casas?- pregunté desenfadadamente.
_ ¡Hyung!- exclamó Junsu quejosamente mientras se hundía en el sofá- no voy a conducir a estas horas a mi casa.
_ Danos la cama y duerme en el sofá- dijo Yoochun conteniendo una risa burlona.
_ ¿Estas loco? ¿Por qué tengo que dormir en el sofá?
_ Duerme con nosotros- dijo Junsu recostándose en el sofá y poniendo su cabeza en mis piernas.
_ Te toca al centro- dijo Yoochun largándose a reír.
_ Bueno- murmuro desembarazadamente.
Lo mire y largue a reír, y Yoochun conmigo.
Junsu esbozó una sonrisa mientras miraba su partido.
_ Yo quería al medio- agregué y todos rompimos en carcajadas.
Aunque esa noche dormí bien, no pude dormir todo lo que me hubiese gustado. Apenas se aclaraba la mañana cuando no pude conciliar de nuevo el sueño.
Miraba largamente el horizonte desde mi ventana mientras veía aclarar, apoyando mi cabeza en el pecho de Yoochun quien descansaba boca arriba y abrazaba con su brazo derecho mi cabeza. La expansión y contracción de su tórax a medida que respiraba era para mí como un movimiento que me acunaba y me tranquilizaba. A pesar de que ya no podía dormirme no tenía ganas de levantarme. Abrazado a mi cintura estaba Junsu, apoyando su cabeza en mi espalda. Su tacto se sentía muy cálido, pero sólo cubría mi cintura, mi espalda estaba fría y pronto sentí tiritones.
_ Estas helado- murmuro Junsu entre dormido, mientras se llevaba la cobija a la cabeza y se acomodaba en la cama para abrazarme y cubrirme con su cuerpo.
La calidez de su cuerpo entrelazado al mío me adormeció, sentí gratamente como la conciencia me iba dejando e iba cayendo en un profundo sueño. Mientras mi cuerpo reposaba tranquilo seguro entre lo brazos de mis dos buenos amigos, mi mente descansaba.
Entonces alguien golpeó la puerta, me revolví molesto y pase por encima de Yoochun para salir de la cama quien se reacomodó abrazando a Junsu quien continuaba dormido sin inmutarse.
Me coloqué un sudadera y fui a la puerta y miré hacia fuera. La sorpresa que me llevé fue mas desagradable que el haberme tenido que levantar.
_ Abre la puerta, sabemos que estas ahí- dijo Qri- sólo venimos a hablar.
_ Espera un momento- murmuré desde adentro y fui al armario y me vestí rápidamente: un pantalón de gabardina negro y una campera blanca con capucha y cierre bronce.
Les abrí la puerta y vi, con más desagrado aún que Jihyuk y Kwansung también la acompañaban, a ella y Eunjung que entró al final.
_ ¿Llegamos en un momento inoportuno?- preguntó con sarcasmo Jihyuk.
_ Ustedes siempre son inoportunos ¿todavía no te das cuenta?- respondí.
_ Esa es mi afición, disculparás- sonrió.
_ ¿Sabes a que venimos verdad?- pregunto Eunjung.
_ No soy tu secretario Eunjung, así que vas a tener que informarme.
_ Hablas muy distendido con la policía- dijo Kwansung.
_ No están de servicio ahora- dije observando que iban vestidos como civiles.
_ Un policía es policía 24/7.
_ Lo voy a tener en mente…
Nos quedamos mirando.
_ En fin ¿a que han venido?
_ A visitar a un viejo amigo- contestó Jihyuk- muy temprano a la mañana para ser consistentes.
_ ¿Amigo?
_ Después de un tiempo hasta los enemigos se vuelven amigos, digo, por lo cercano y el tiempo juntos.
_ Hay cosas que no deberían cambiar nunca.
_ ¿Lo dices tú?- Eunjung me clavo una mirada, sabía a que se refería- Es verdad… las cosas no cambian, lo que somos tampoco.
_ ¿Van a dejar de dar vueltas?- exigí enfadado.
_ Es lo mismo para ti- dijo Qri- puedes dejar de hacerte el desentendido. Estamos aquí por Hyun Joong. Parece que ustedes olvidan que el asesinato de un asesino, por más criminal que sea, sigue siendo un asesinato y sigue siendo asunto de la policía. Aunque nos interese muy poco proteger a gente como ustedes o darles justicia cuando sus miserables vidas hayan abandonado este mundo por la fuerza. Sigue siendo nuestro trabajo como detectives de criminalística, brigada de homicidios violentos.
_ Veo tu compromiso con tu oficio- le respondí molesto. No podía soportar que hablaran así de la muerte de Hyun Joong, tampoco la hipocresía de sus palabras, sabía que esta conversación terminaría mal- pero tu oficio no deja de ser tan miserable como el mío, ustedes no han salvado jamás a nadie.
_ Tú tampoco- contestó Eunjung.
_ ¡Al menos yo sí lo he intentado!- replique fuera de mí.
_ ¡No te justifiques con ella!- exclamó enfadada Qri- ¡El río de sangre que sembraste aquella vez no salvo a nadie!
_ ¡Ustedes no hicieron nada para impedirlo! ¡La grandiosa policía no pudo salvar ni una vida! ¡Fallaron!
_ Tu también fallaste, Jaejoong, tu también fallaste- me dijo Eunjung mientras me sostenía la mirada.
En ese momento un nudo en mi garganta me impidió contestarle. Tal vez eso, o tal vez no tenía nada para decir, nada para excusarme.
_ Te levantas muy temprano para arruinarle el día al prójimo, Eunjung- dijo Yoochun que llegaba desde el pasillo que daba a la habitación.
Jihyuk lo miro a él y a Junsu que llegaba detrás de él con una postura firme y sonrió.
_ Interrumpíamos después de todo.
_ No vinimos aquí a hablar de eso, sino de Hyun Joong. No pueden decir que no saben nada- dijo Eunjung.
_ Nosotros también le estamos buscando, fue muy repentino así que no sabemos aún que paso- le dije.
_ No puedes esperar que te crea eso.
_ No tengo nada para decirte, excepto que te salgas de esto, tómalo como un consejo, de viejos amigos…
_ ¿Tendré que pedir tu orden de captura? ¿La orden de captura de los tres?
_ Haz lo que quieras… pero debes saber que hay cosas que nunca cambian, el que la policía no pueda llevar justicia a ciertos sectores también.
_ Si tu crees que vale la pena arriesgar tu vida en esto, eso una decisión que va por tu cuenta. Pero estamos en lugares contrarios y no podemos colaborar- agregó Yoochun.
_ Hace un tiempo tenías mejores disposiciones para colaborar…- me dijo Qri- ese caso todavía no esta cerrado. No para mí.
_ Para mí tampoco.
_ Veo que fue inútil venir- dijo Kwansung mientras se levantaba- la próxima vez nos aseguraremos de traer las placas para que no te confundas.
Los cuatro fueron abandonando el lugar uno por uno, la última fue Qri quien me dedicó una última mirada antes de irse.
_ Tienes el pelo muy largo- le dijo Qri, mientras sostenía una mecha de su cabello- deberías dejarlo suelto, se luciría más- tomo dos mecha de su cabello del frente lo torció y lo sostuvo en la nuca con un broche con una pequeña flor- vez, luces muy hermosa- dijo mientras le pasaba la mano por el resto del cabello que caía en su espalda.
_ Se ve bien, gracias- le dijo mientras levantaba su mirada para verse en el espejo y así estuvo por unos segundos.
Me extraño verla perdida en el reflejo del espejo, ella solía mirarse apenas fugazmente en él. Esos segundos me parecieron larguísimos. Hasta que me di cuenta que no miraba su reflejo, sino el mío, parado detrás de ella junto a la ventana. Cuando nuestras miradas se encontraron en el mismo punto del reflejo ella sonrió y agachó la mirada.
_ ¿Ya elegiste que vas a ponerte hoy?- interrumpió Qri tratando de atraer la atención para ella nuevamente.
_ Cualquier cosa esta bien.
_ Déjame ver- fue hasta el armario y comenzó a revolver lo que había ahí. De esa manera más que la agente designada a vigilarla parecía su nana.
_ Te ves cansado ¿te sientes bien?- me preguntó.
_ Estoy bien, no te preocupes- le sonreí.
_ Este trabajo debe estar agotándote.
La mire y pensé en cuanto se equivocaba, por primera vez disfrutaba un trabajo. Cuidarla se había transformado en mi razón de vivir, anhelaba verla todos lo días ¿Cómo podía sentirme cansado? No había nada más placentero que verla sonreírme de vez en cuando, charlar un rato, escucharla tocar el clave e incluso dar paseos. En aquellas simples cosas yo encontraba mi felicidad diaria. A conservar aquellas pequeñas cosas le dedicaba mi vida, sólo a eso, solo eso me hacía feliz, no necesitaba nada más.
Qri la tomo del brazo y se la llevo a la otra habitación para que se cambiase de ropa. Entonces me di cuenta que no le había respondido, que ella seguiría pensando que aquello era tedioso para mí. Nuevamente me sentí frustrado, de no poder expresar lo que sentía. Pero quizás tenía que ser así, después de todo en aquella ilusión de todos lo días estaba yo solo. Ella siempre estaría fuera de mi alcance, lejana y distante, y el amor sería para siempre tan sólo mi ilusión.
Mientras recordaba aquello sentado casi inmóvil en mi sofá, pensé por primera vez en lo que había sentido Qri cuando todo acabo. Realmente esta era la primera vez que sus sentimientos significaban algo para mí, tal vez porque se parecían mucho a los míos, y su dolor al mío.
De repente una imagen se volcó de mi mente violentamente, transportándome a aquel momento que deseaba borrar de mi memoria.
Corrí tan rápido como pude, jamás había corrido tanto en mi vida, sentía que mis piernas casi rozaban el suelo, el viento que golpeaba en mi enfriaba mi pecho, pero el ardor de mi alma mantenía mi ritmo y buscaba desesperado ir mas deprisa, sí tan solo pudiera volar
Cerca de la vereda del lago la vi tirada junto a un árbol, esforzando desconsideradamente a su cuerpo a moverse con su rostro cubierto en sangre y lágrimas.
_ ¡Qri!- exclamé cuando llegué.
_ ¡No puede ser! ¡Hoy era el último día de guardia! ¡Se suponía que todo había acabado! ¡No sé que paso! ¡No sé!- exclamaba entre lagrimas- ¡Vinieron de repente, era muchos! ¡No se de donde salieron! ¡Yo solo me detuve para hablar por teléfono y de pronto la perdí de vista!
_ ¿A dónde se fue?
_ Hacia allá- señalo con la mano hacia el norte- estaba paseando.
Corrí varios cientos de metros sin poder verla, si ella estaba paseando debería poder verla cerca. De pronto desvíe mi mirada hacia la escalinata del hotel y la vi. Alois la abrazaba con fuerza mientras temblaba sentado en el suelo con su cuerpo sobre sus rodillas. Todo acabo ahí, para mí.
Me revolví en mi lugar cuando conseguí salir de mi abstracción, mi pecho dolía mucho y un mar parecía ahogarme sin dejarme respirar.
_ Jaejoong- dijo Yoochun mientras se acercaba a tranquilizarme.
Afuera se oyó un derrape de autos y unos disparos. Junsu se acercó a la ventana a ver, de inmediato fue por su arma y se dispuso a bajar. Yoochun hizo lo mismo y yo los seguí más lentamente. El fuerte dolor en mi pecho apenas me dejaba respirar, al tiempo que las lagrimas empapaban mis ojos y no me dejaban ver.
Cuando logré salir a la vereda la confusión ya había pasado y pude ver a todos alrededor del cuerpo de Qri que descansaba en el suelo con un agujero en el pecho.





















Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://adarii.tumblr.com/
naiieUnnie
Admin
Admin


Mensajes : 750
Fecha de inscripción : 30/12/2011
Edad : 20
Localización : Daegu,Korea

MensajeTema: Re: Jaejoong- La Vida de un Asesino   Jue Nov 22, 2012 4:29 pm

Hola!! Nueva lectora, CONTINUA PRONTO SI??????? Very Happy Very Happy Very Happy Very Happy


~ n a _ y e o l l i p o p ~ Baile


사랑해♥ MI ESPOSO♥






Spoiler:
 


Photobucket

Image and video hosting by TinyPic
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://na-yeollipop.tumblr.com/
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Jaejoong- La Vida de un Asesino   Hoy a las 5:29 am

Volver arriba Ir abajo
 
Jaejoong- La Vida de un Asesino
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» BEBE DE POR VIDA
» El Hombre de mi Vida. La perfección de la masculinidad
» Larga vida al Heavy!
» Lección de vida - Dünedain
» "Un Amor Asesino" (TERROR, dramatica, HOT >:) y romantica)

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
FANFICS K-POP Y TU :: **Fanfics~♥♥ :: *Fic's de DBSK/JYJ♥♥ :: **Yaoi O//O-
Cambiar a: